
se levantaron con olor a lirios,
deshabitándole a mi pensamiento
esas maneras lógicas que tengo
de mirar apariencias o simetrías a contra ojo;
en mi plexo solar viven azogues
alimentando el marco a otros espejos,
espejos que he heredado de mi abuela
porque ella sabía mirar sin prisas los perfiles
y hablar tranquilamente con las diversas caras de la muerte
y aún esas muertes que me faltan vivirle
a las interminables facetas de mi vida.
Ahora comprendo esas partes que a ratos me disuelven,
esas zonas a piel de radicales donde el amor
es sólo una querencia pero no la pasión
que derramada podría enamorarme
el punto más difícil de la aorta
y abrirme al gesto que sabría despertarme
las ganas y los lujos entre una boca,
hambrienta boca que podría borrarle a mi estructura
la lujuria que sabe humedecerme la vulva
a consonancia en otras biología
que beben de mi cuerpo
y entre sus dientes
sostienen abiertamente mi dureza.
Alina Galliano@
Del libro...Los días que ahora tengo.
Trabajo en proceso.













Se pudesse 
